Batman está de moda. Tras apearse de la peor forma posible de la actualidad con las dos penosas películas de Joel Schumacher –Batman Forever y Batman & Robin-, los pésimos videojuegos que las acompañaron, y en un momento en que los cómics ya no tienen la descomunal fuerza que la creación de Bob Kane tenía en sus inicios; todo parecía indicar que el hombre murciélago continuaría perdiendo fuelle de forma tan alarmante como lo estaba haciendo durante la segunda mitad de los 90.
Knightfall, Cataclysm y No Man’s Land fueron las novelas gráficas lanzadas durante esos “años oscuros” del superhéroe alado, y nada de ellas recogió el cineasta Christopher Nolan para sus dos brillantes adaptaciones al cine de Bruce Wayne y su lúgubre alter-ego. En 2005 aparecería el largometraje Batman Begins, acompañado de un irregular videojuego, y daba comienzo una reimaginación mucho más oscura y apropiada que la del colorismo infantil de Schumacher y la del cómic en movimiento de Tim Burton.
Caballero Oscuro
Arkham Asylum da comienzo con la detención de Joker en las calles de Gotham a cargo de Batman. La escena nos es omitida en la cinemática inicial, pero se nos narra que algo “no acaba de funcionar”, puesto que da la sensación de que el peligroso criminal se ha dejado capturar con alguna intención oculta.
Arkham Asylum da comienzo con la detención de Joker en las calles de Gotham a cargo de Batman. La escena nos es omitida en la cinemática inicial, pero se nos narra que algo “no acaba de funcionar”, puesto que da la sensación de que el peligroso criminal se ha dejado capturar con alguna intención oculta.
Las sospecha del eternamente desconfiado hombre murciélago no tardan en confirmarse, puesto que a los pocos minutos de juego descubrimos que hay un complot tras el encierro de Joker en el psiquiátrico de Arkham. La siempre peligrosa Harley Quinn ha tomado el control de las instalaciones en colaboración con uno de los jefes de guardia, y los presos comienzan a campar a sus anchas. Joker se libera con inusitada violencia de los guardias que lo apresan, y se hace con el control del gigantesco edificio.
El videojuego que nos ocupa está inspirado en la novela gráfica Arkham Asylum, escrita por Grant Morrison y dibujada por Dave McKean, que apareció hace ya 20 años. Si bien el argumento es radicalmente distinto, fundamentalmente debido a la diferencia de uno y otro formato, lo cierto es que el espíritu terrorífico y opresor de la gigantesca y fantasmal construcción sigue presente en ambas obras, y es uno de los principales aspectos que los chicos de Rocksteady han capturado en el videojuego.
Arkham, de hecho, está constituido por varios edificios unidos entre sí, seis concretamente, y será aquí donde pasaremos la totalidad del título, en un fastuoso cóctel de acción, aventura y sigilo que engancha desde el primer instante y que no hace sino ganar ritmo progresivamente. El comienzo no debe engañar al jugador puesto que, como ya adelantamos en su momento, pasaremos unos minutos acompañando a un Joker apresado y tremendamente locuaz por los pasillos del manicomio, y sólo será un pequeño esbozo del ambiente que nos rodeará durante la campaña. Toda esta parte fue borrada de un plumazo de la demostración jugable, por motivos de ritmo más que obvios, pero en la copia final de Arkham Asylum no hace sino constituir un prólogo francamente acertado.
¿Por qué tanto cine en un artículo de videojuegos? Porque a pesar de que Batman: Arkham Asylum no tiene nada que ver con la sensacional El Caballero Oscuro, última película de las series por el momento, es inevitable su influencia. Los motivos son la oscuridad y madurez que ambas entregas demuestran en su contexto –videojuegos y cine, respectivamente-, y también que ambas son las mejores entregas de cuantas ha protagonizado en una y otra parte. Pero el motivo mayor de la similitud es que tanto Christopher Nolan como Rocksteady han devuelto a Batman un protagonismo que nunca debió perder.
Al igual que Bioshock el nuevo Batman se toma su tiempo a la hora de exponer el argumento, y prefiere que nos empapemos en primera instancia de la atmósfera de forma lenta para luego, con un ritmo punzante, transformar el orden y la jerarquía que impone la ley para convertirlas en el caos y la anarquía que tanto adora Joker.
Los paralelismos con la obra maestra de 2K Boston – antiguos Irrational Games- no acaban ahí, y es que el entorno asfixiante, la atmósfera angustiosa, la mixtura de géneros y el fuerte trabajo argumental y de personajes no hacen sino estrechar los lazos que entre Arkham Asylum y Bioshock se pueden detectar con rapidez.
Los paralelismos con la obra maestra de 2K Boston – antiguos Irrational Games- no acaban ahí, y es que el entorno asfixiante, la atmósfera angustiosa, la mixtura de géneros y el fuerte trabajo argumental y de personajes no hacen sino estrechar los lazos que entre Arkham Asylum y Bioshock se pueden detectar con rapidez.
Luchador Enmascarado
La jugabilidad del nuevo título de Batman se divide en varias partes: Combate, sigilo, investigación. Lo bueno del título es que las tres vertientes funcionan de forma fantástica. Hay que decir, sin embargo, que ninguna de ellas es particularmente profunda, pero la acertada mezcla de éstas y su trabajado sentido del ritmo son sus dos brillantes señas de identidad.
La jugabilidad del nuevo título de Batman se divide en varias partes: Combate, sigilo, investigación. Lo bueno del título es que las tres vertientes funcionan de forma fantástica. Hay que decir, sin embargo, que ninguna de ellas es particularmente profunda, pero la acertada mezcla de éstas y su trabajado sentido del ritmo son sus dos brillantes señas de identidad.
En lo que se refiere al combate se divide en dos partes, cuerpo a cuerpo y a distancia, aunque será la de los rangos cortos la disciplina que más a menudo acabemos empleando. Para las largas distancias emplearemos los batarangs, y para las cortas los puños, y en ambas nos encontramos con un procedimiento tremendamente accesible en primera instancia, pero que requiere suficiente atención del usuario como para ser un reto más que adecuado.
Así, en el cuerpo a cuerpo, contamos con un botón de ataque normal que encadenaremos con diferentes combos, uno de contraataque, otro para lanzar una dosis de gas aturdidor y otro para movimientos rápidos y evasivos. No parece demasiado, ¿verdad? Pero en conjunción con unos enemigos exigentes y con el empleo de la palanca de movimiento tenemos un sistema fantástico. En Arkham Asylum no importa tanto combinar complejas series de botones para llevar a cabo combos, lo que sí importa es escoger el objetivo adecuado en el momento idóneo y tener un sentido del ritmo y un control del personaje total y absoluto.
Así, en el cuerpo a cuerpo, contamos con un botón de ataque normal que encadenaremos con diferentes combos, uno de contraataque, otro para lanzar una dosis de gas aturdidor y otro para movimientos rápidos y evasivos. No parece demasiado, ¿verdad? Pero en conjunción con unos enemigos exigentes y con el empleo de la palanca de movimiento tenemos un sistema fantástico. En Arkham Asylum no importa tanto combinar complejas series de botones para llevar a cabo combos, lo que sí importa es escoger el objetivo adecuado en el momento idóneo y tener un sentido del ritmo y un control del personaje total y absoluto.
Letal entre las sombras
Si el combate cuerpo a cuerpo es sencillo de manejar, pero complicado de dominar, algo similar podemos señalar de la faceta del sigilo. Las herramientas con las que contaremos se nos presentan en el tutorial con enorme sencillez, sin embargo la variedad de las situaciones será tan amplia que el reto siempre es diferente.
Si el combate cuerpo a cuerpo es sencillo de manejar, pero complicado de dominar, algo similar podemos señalar de la faceta del sigilo. Las herramientas con las que contaremos se nos presentan en el tutorial con enorme sencillez, sin embargo la variedad de las situaciones será tan amplia que el reto siempre es diferente.
Las opciones con las que contamos son ciertamente reducidas. Podemos acercarnos a un enemigo por detrás y acabar con él de forma silenciosa estrangulándolo por la espalda. Parece simple, pero no lo es tanto cuando éstos se mueven, patrullan de forma ordenada, se cubren las espaldas y conocen el terreno.
Al igual que en el combate físico la faceta del sigilo también se enriquece notablemente de maximizar el nivel de dificultad. En Difícil, el propio Batman es ciertamente débil, y paga nuestros errores con la muerte al recibir sólo un par de disparos del enemigo. Es en esta situación tan extrema el juego requiere de una atención y una intensidad tremendas, un ejercicio de precisión y silencio abrumadores.
Al igual que en el combate físico la faceta del sigilo también se enriquece notablemente de maximizar el nivel de dificultad. En Difícil, el propio Batman es ciertamente débil, y paga nuestros errores con la muerte al recibir sólo un par de disparos del enemigo. Es en esta situación tan extrema el juego requiere de una atención y una intensidad tremendas, un ejercicio de precisión y silencio abrumadores.
Las posibilidades que tenemos pasan por una rutina que rápidamente adquiriremos, y que podremos escoger o no, pero que siempre resulta muy recomendable. La pantalla nos indicará con un icono cuando podemos lanzar el gancho y trepar a una superficie con un solo botón, todo ello de forma automatizada. Aparecerán las letras RB en el interfaz indicándonos el lugar al que podemos engancharnos, y con pulsarlo Batman se encaramará a la gárgola, tejado o plataforma en apenas un segundo.
Una vez arriba un nuevo abanico de opciones. Una de las más prácticas será la de la patada voladora, fijamos un objetivo desde las alturas y con sólo pulsar el botón izquierdo del pad saltamos sobre el oponente y lo dejamos aturdido o incluso fuera de juego directamente. Mucho más espectacular es la acción de descolgarnos del punto alto boca abajo, y atrapar al rival para dejarlo inmovilizado. Esta habilidad, por ejemplo, es una de las que se liberarán mediante el desbloqueo con el empleo de puntos de experiencia, de modo que el título es muy profundo en este sentido.
Todo el procedimiento de mejora de personaje no tiene nada que ver con el del género del rol puesto que es mucho más sencillo, sin embargo dota a un juego de acción como este de las necesarias cotas de variedad y personalización que necesita. Desde la mencionada acción de captura desde las alturas característica de Batman, hasta la mejora de su blindaje corporal para aumentar su resistencia, pasando por el empleo del gel explosivo para atravesar paredes… Las posibilidades son amplias, y en lugar de ofrecer un mero listado de los elementos que conforman la progresión del personaje, dejaremos esta labor al usuario para que se sorprenda con las posibilidades.
El sigilo y la personalización de Batman son dos de los elementos más brillantes de Arkham Asylum, y los hemos agrupado en este renglón precisamente por su respeto y fidelidad al personaje. El alter ego de Bruce Wayne siempre ha sido eficiente en los combates, pero ha estado tradicionalmente más a gusto entre las sombras, planeando y acabando en silencio con sus rivales. Tanto las mejoras del personaje como sus movimientos gráciles y rápidos entre las sombras funcionan de forma redonda y no traicionan en absoluto el espíritu del hombre murciélago.
Elemental, Querido Bruce…
Y, sí, la tercera vertiente principal de la jugabilidad de Arkham Asylum hace referencia a la investigación, y aquí el nuevo juego de Batman también brilla de sobremanera. Bruce Wayne siempre tuvo especial interés por la investigación, tanto en los cómics como en las películas, pero este es el primer videojuego que se toma en serio esta faceta.
El Modo Detective se aplica apretando el botón superior izquierdo del pad, y pulsándolo una vez accedemos a la visión de infrarrojos, y dejándolo apretado al examinado detallado de la escena. Las dotes detectivescas de Batman se reformulan de formas muy ingeniosas a lo largo de la aventura y, aunque no es el condimento más predominante de la fórmula del videojuego, las secciones y los desafíos que se presentan son agradables y agradecidas variaciones de la fórmula de acción.
Para muestra un ejemplo con el primer reto de este tipo al que deberemos enfrentarnos. El guardia corrupto que ha facilitado la fuga y el caos que reina en las instalaciones tiene desmedida afición por la bebida, de modo que su aliento deja un levísimo rastro de olor a alcohol que pasaría desapercibido para cualquiera pero que nuestros sofisticados gadgets sí pueden rastrear. De modo que activando la vista especial podremos seguir su olor por los pasillos de Arkham para acabar con él y dar con el paradero del alcaide al que retiene.
Y, sí, la tercera vertiente principal de la jugabilidad de Arkham Asylum hace referencia a la investigación, y aquí el nuevo juego de Batman también brilla de sobremanera. Bruce Wayne siempre tuvo especial interés por la investigación, tanto en los cómics como en las películas, pero este es el primer videojuego que se toma en serio esta faceta.
El Modo Detective se aplica apretando el botón superior izquierdo del pad, y pulsándolo una vez accedemos a la visión de infrarrojos, y dejándolo apretado al examinado detallado de la escena. Las dotes detectivescas de Batman se reformulan de formas muy ingeniosas a lo largo de la aventura y, aunque no es el condimento más predominante de la fórmula del videojuego, las secciones y los desafíos que se presentan son agradables y agradecidas variaciones de la fórmula de acción.
Para muestra un ejemplo con el primer reto de este tipo al que deberemos enfrentarnos. El guardia corrupto que ha facilitado la fuga y el caos que reina en las instalaciones tiene desmedida afición por la bebida, de modo que su aliento deja un levísimo rastro de olor a alcohol que pasaría desapercibido para cualquiera pero que nuestros sofisticados gadgets sí pueden rastrear. De modo que activando la vista especial podremos seguir su olor por los pasillos de Arkham para acabar con él y dar con el paradero del alcaide al que retiene.
Por otra parte el modo Detective no sólo vale para las partes íntimamente relacionadas con la investigación, sino que también tendrá enorme utilidad en lo que se refiere al combate y a la selección de objetivos. En cualquier momento podemos pulsar el botón que activa la visión especial de Bruce Wayne para, con sus ojos brillando, situar con enorme precisión a los enemigos incluso a través de las paredes, y comp
robar su estado –anímico, salud, armas, etcétera-.
robar su estado –anímico, salud, armas, etcétera-.
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